Durante el proceso arbitral, se quebró de manera progresiva el principio de confidencialidad, uno de los pilares fundamentales que garantiza la neutralidad e imparcialidad de todo arbitraje. Este quiebre no se produjo por un hecho aislado, sino por una secuencia sistemática de filtraciones que, con el tiempo, dejaron en evidencia una perdida total de reserva procesal.
EL BLOG DEL PRESIDENTE DEL TRIBUNAL ARBITRAL
El primer indicio de filtración provino, sorprendentemente, del propio abogado presidente del proceso arbitral, MARC GOLDSTEIN.
El abogado árbitro principal mantenía y mantiene un blog personal, en el cual publica artículos y reflexiones jurídicas sobre arbitraje internacional, no obstante, también se publicaron en Just Mundi contenido o información confidencial referente al caso. Sin embargo, en varias de esas publicaciones, algunas posteriormente eliminadas, pero de las cuales existen copias impresas y registros, utilizo fragmentos de documentos pertenecientes al proceso “supuestamente confidencial” que el mismo presidía.
Para ver el blog del presidente completo y los archivos donde rompe confidencialidad de click al siguiente link:





En dichos textos, citaba extractos, analizaba estrategias y respondía consultas públicas relacionadas con el caso aún en curso, lo que constituye una violación directa del deber de confidencialidad y neutralidad procesal.
“Si el propio abogado presidente del tribunal hace pública información del expediente, se rompe toda base de equilibrio que debe regir en un arbitraje”
Estos episodios no fueron unos simples errores técnicos, sino el punto de partida visible de una cadena de irregularidades que marcarían el desarrollo posterior del caso. Hecho que marcó el inicio visible de la pérdida de reserva del caso y abrió la puerta para analizar las posteriores irregularidades.
FILTRACIONES POR PARTE DE LOS SOCIOS TPG PEPPERTEEE Y AMLQ
Posteriormente, los socios identificados como TPG Peppertree y AMLQ hicieron públicos documentos y extractos del arbitraje que estaban bajo cláusula de confidencialidad. Estas filtraciones se produjeron cuando ambos utilizaron partes del expediente en otros procesos arbitrales completamente distintos desarrollados en El Salvador, Lima (Perú) y Guatemala.
Con ello, se replico información protegida en jurisdicciones y procesos distintos, vulnerando la independencia del proceso original.
Cuando el hecho fue detectado, el propio juez reconoció que ya no tenia sentido mantener la reserva hacia Continental Towers, dado que las demás partes habían roto esa obligación. Esa observación judicial marcó un punto de inflexión: por primera vez se legitimaba la posibilidad de que las personas y empresas silenciadas pudieran responder públicamente ante un escenario donde la confidencialidad ya había sido gravemente comprometida.